Merceau creó a Bip para que fuese su "otro yo silencioso", un Don Quijote que se bate con molinos de viento y enfrenta sus problemas con una sonrisa. Sus contratiempos, situaciones cómicas y decepciones son familiares a todos los espectadores. En esta pantomima vemos a Bip tropezar, luchar por mantener el equilibrio y esforzarse para convertirse en un gran patinador sobre un hielo inexistente