Silencio femenino, negación de las emociones y continuidad histórico jurídica de la violencia institucionalizada contra las mujeres [recurso electrónico en línea]

By: Material type: ArticleArticleSubject(s): Online resources: In: Femeris : revista multidisciplinaria de estudios de género Vol. 2, no. 1 (2017), p. 49-66Abstract: La condición femenina incapacitó durante siglos para la administración de los bienes y alejó de los ámbitos de toma de decisiones. Se utilizó el expediente de la imbecilitas sexus, o la levitas animi, desde la antigüedad grecorromana para legitimar la violencia emocional, jurídica y económica ejercida todavía hoy de modo permanente sobre mujeres del presente. La historia ha sido narrada por los vencedores a partir de un mundo de guerras y luchas de poder en el que las mujeres y las emociones (también de los varones) fueron excluidas por igual. En este trabajo se ofrece una síntesis de resultados acerca de cómo nuestro pasado de discriminación y violencia de género permeabiliza nuestro presente. El resultado es la desigualdad normativa, en menor medida jurídica y en mayor medida social. Se analizan con perspectiva de género algunas causas, por las cuales el patriarcado trató a mujer adulta como una menor o discapacitada mental, susceptible además de sufrir legítimamente castigos físicos. Los estudios de género y su flexibilidad en el acercamiento interdisciplinar ofrecen nuevas perspectivas científicas a la hora de abordar la continuidad histórico jurídica del silencio de las mujeres, descritas a partir del “deber ser” de la feminidad. En las líneas que siguen se afronta la interpretación de distintas fuentes histórico – jurídicas en torno a la negación de la palabra femenina. Junto a los métodos tradicionales, el método diacrónico comparativo permite constatar la profunda huella que el pasado dejó en el presente. El punto de partida de este trabajo es que a las mujeres se nos ha normativizado en tres fases. Primero se convino que somos inferiores y debemos silenciarnos; después que la subordinación debe ser recibida con resignación y alegría; en tercer término, que la cancelación de la palabra femenina puede imponerse mediante la violencia.
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La condición femenina incapacitó durante siglos para la administración de los bienes y alejó de los ámbitos de toma de decisiones. Se utilizó el expediente de la imbecilitas sexus, o la levitas animi, desde la antigüedad grecorromana para legitimar la violencia emocional, jurídica y económica ejercida todavía hoy de modo permanente sobre mujeres del presente. La historia ha sido narrada por los vencedores a partir de un mundo de guerras y luchas de poder en el que las mujeres y las emociones (también de los varones) fueron excluidas por igual. En este trabajo se ofrece una síntesis de resultados acerca de cómo nuestro pasado de discriminación y violencia de género permeabiliza nuestro presente. El resultado es la desigualdad normativa, en menor medida jurídica y en mayor medida social. Se analizan con perspectiva de género algunas causas, por las cuales el patriarcado trató a mujer adulta como una menor o discapacitada mental, susceptible además de sufrir legítimamente castigos físicos. Los estudios de género y su flexibilidad en el acercamiento interdisciplinar ofrecen nuevas perspectivas científicas a la hora de abordar la continuidad histórico jurídica del silencio de las mujeres, descritas a partir del “deber ser” de la feminidad. En las líneas que siguen se afronta la interpretación de distintas fuentes histórico – jurídicas en torno a la negación de la palabra femenina. Junto a los métodos tradicionales, el método diacrónico comparativo permite constatar la profunda huella que el pasado dejó en el presente. El punto de partida de este trabajo es que a las mujeres se nos ha normativizado en tres fases. Primero se convino que somos inferiores y debemos silenciarnos; después que la subordinación debe ser recibida con resignación y alegría; en tercer término, que la cancelación de la palabra femenina puede imponerse mediante la violencia.

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